Siluetas de Amor

(Recomiendo escuchar esta música mientras lo lees, acá el link https://www.youtube.com/watch?v=mXttp8_xSHQ)

Camine un día por ese bosque desolado con árboles sombríos.

Arboles de esos que en la noche dibujan siluetas de miedos que aun desconoces.

Camine por aquella ciudad gris con aceras vacías.

Respire sobre ese suelo inerte el cual no podía sostener mi aliento.

Respire sobre aquel suelo mientras ríos de plata surcaban mi rostro, mi cuerpo, mi alma.

Toque con mi piel sueños que se rompieron con cada aliento.

Con cada suspiro que entregue los arboles sombríos me atrapaban.

Mientras caminaba mirando hacia el único lugar que conocía, encontré un regalo.

Tierna flor en medio del tenue bosque.

Sentí su sonrisa amable y su invitación a mirar lugares desconocidos.

Una mano cálida tomo mi corazón con la delicadeza de esa tierna niñita.

Recordé un zapatito que encontré en la playa el cual llevará nuevos recuerdos.

Recuerdos de un sol y una luna que se buscan sin cesar.

Recuerdos de una tierra que es testiga.

Recuerdos del amor, del viento y la sal.

Recuerdos del tiempo y sus laberintos.

Respire tan profundo que escuche un concierto salir de mi interior.

Las estrellas miraron a mis ojos y aquella manita tomo mi corazón.

Mis manos derecha e izquierda estaban llenas mientras las calles grises tomaban color.

Los bosques nos empaparon de su verdor mientras las nubes alegres jugaban con el viento

Sonatas que los tres no olvidaremos.

Un baile alegre en la lluvia de invierno.

Los Arboles se convirtieron en maestros y estudiantes.

Nos miramos los tres y ya nuestros corazones los había tomado la vida.

Entramos en aquella ciudad en la que ahora había mucha gente vistiendo de muchos colores.

Vistiendo de muchas sonrisas.

Que deseo tan absurdo de querer ver sombras donde solo podría haber color.

Que deseo tan tonto de querer ver oscuridad donde solo podría haber luz.

Nos acunclillamos los dos abrazados y hablamos contigo.

Tome tu barbilla y mire tus avellanados ojos.

Pestañeaste y un viento fresco acaricio nuestro rostro.

Hablamos contigo pero ni siquiera podíamos mover los labios.

Con una mirada te dejamos jugar y fuimos parte del bosque en el que se dibujaban siluetas de Amor.

Siluetas de Amor para que juegues en toda tu eterna vida.

 

Wladimir Jiménez

08/02/2017

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El Jardín

(Recomendaría leerlo con esta canción minuto 10:55 hasta 14:47. Se llama ideale f. p. tosti. acá el link https://www.youtube.com/watch?v=ZP1t1p0JpJI&t=870s)

No importa si el más extenso infinito pareciera alejarme de ti.

Si no te veo en el horizonte no significa que estés lejos.

Si busco en mi memoria y te me pierdes no significa que no te recuerde mi amor y mucho menos significa que te escondes.

Si hilos plateados surcan tus mejillas y brillan cegadores con la luna quizás signifique en mi interior que sea hora de irme.

Que tu camino mientras lo vuelves a recorrer encuentres que se divide, te podría jurar ante las damas brillantes del cielo nocturno que tus labios no han dejado ni por un momento de ser rojos.

Quizás signifique mi dulce que debo yo entender por qué se hicieron rojos.

Quizás mientras veo el horizonte ya no tenga necesidad de buscarte.

Quizás aquella línea nunca me pudo limitar.

Debería acaso buscarte si te encuentras en el jardín que más cuido?

Cada pétalo de aquellas flores son para ti y sin embargo no te piden más que ser observadas y tocadas si así gustas.

Ves que no importa si el infinito pareciera alejarnos.

Te das cuenta que no tengo más necesidad de buscarte.

Te das cuenta acaso que se puede hacer el amor sin necesidad de cuerpos.

Que podemos disfrutar de un vals sin estar bailándolo y sin escucharlo.

Podemos disfrutar de un vals solo con mirarnos.

 

Wladimir Jimenez

28/01/2017

 

 

El concertista.

Quizás la gente no esta preparada para el concertista
Quizás el concertista no estaba preparado para la gente
A mi izquierda tenia un maestro guitarrista supongo. (Maestro lo llamaron)
A mi derecha un alumno guitarrista supongo. (Él lo llamo maestro)

A mis espaldas, la niña que no puede faltar en las oratorias y conciertos de cámara que se respeten, haciendo bulla, no comprendiendo los ¡shuuu!! De los invitados súmale a esto un par de padres desesperados.
La niña muy aburrida en este extraño mundo, pues en el que ella conoce solo existe el juego, no hay nada que este mundo pueda ofrecerle esta noche.
Luego el silencio de la niña me tomo por sorpresa, vi atrás al finalizar el primer acto y en el acto la familia había abandonado el teatro.
Necesaria redundancia para romper el hielo terrible de una noche sin fin.
La guitarra sonaba y el señor maestro de mi izquierda ya dormía mientras yo escribía, el de mi derecha su pierna rascaba, cara interna del muslo, ¡Que buena música! – Comentaba hacia el aire.

Los celulares no se hacían esperar y chillaban.
Chillaban anunciando que hay alguien pensando en ti, eso no es necesariamente bueno ni malo.
Diagonal bajando la escalinata, una señora en silla de rueda, dormida pues prefirió irse al mundo de Morfeo.  (Pensar que era la primera que hacia ¡shuuuu¡ a la niña)

No me mal entiendan el concertista guitarrista llevaba la guitarra a sonidos nuevos para mi
Parecía un piano, hombre de maestría.
Que buena guitarra! – decía el de mi derecha.
Yo pensaría mejor, que bueno es el jugador.
Sin mas, estoy seguro que me márchare en el preludio de la segunda parte.
Me presentare ante los que me invitaron si los encuentro. (Al final no los encontré, noche solitaria de noviembre)
Me marchare por respeto, hoy no soy digno del concertista.

Wladimir Ediron Jimenez

23/11/2012

dibujos por: Wladimir Jimenez